Hasta donde tope…

“Declarar a los cárteles como organizaciones terroristas no es el trato que merecemos ”

Ricardo Monreal

A la memoria de Javier Valdez

El gran pecado, el imperdonable delito, escribir sobre los dolorosos los acontecimientos que sacuden a nuestro país. Denunciar los malos manejos del erario, las alianzas entre narcos y mandatarios, fotografiar el momento exacto de la represión, darle voz a las víctimas, a los inconformes, a los lastimados. El gran error, vivir en México y ser periodista: 

Hay riesgos que tomar ante una prolongada agonía del país y resiliencia nacional de los crímenes de Estado, crímenes que el gobierno niega, y también, que México está dominado, gobernado por terroristas y su sanguinaria maquinaria de guerra, siempre de la mano del gobierno de México. El día 20 Ricardo Monreal posteó: “Declarar a los cárteles como organizaciones terroristas no es el trato que merecemos”. 

A confesión parte, relevo de pruebas…

La ola de violencia escaló a niveles impensables. Los Barett calibre 50, AR 15, AK47 y explosivos de los drones, generando terror en calles, aeropuertos, comercios, empresas y escuelas, cobrando miles de “daños colaterales”, por lo menos en 18 de las 32 entidades federativas. Que el gobierno salió a los medios que el abatimiento de “El Mencho” fue gracias a la coordinación sin subordinación con el gobierno de EE UU.

Ahora que les ha llegado el agua hasta los aparejos, comenzarán los estertores de lo que pretendió ser una dictadura, y que terminó en un narcogobierno. Los presuntos, digo presuntos narcopolíticos de Morena para que no chillen como marranos, saben que el infierno en que convirtieron este país tendrá un costo que tarde o temprano tendrán que pagar.

Coincido con Javier Valdez, y asumo como propio: “El gran pecado, el imperdonable delito, escribir sobre los dolorosos los acontecimientos que sacuden a nuestro país. Denunciar los malos manejos del erario, las alianzas entre narcos y mandatarios, y mandatarios, fotografiar el momento exacto de la represión, darle voz a las víctimas, a los inconformes, a los lastimados. 

Q.E.P.D.