El despertar de las urnas y el temor de Morena

“Nada es para siempre ”

El Barrio

Por Carlos Pavón Campos.- El fin de semana pasado vimos la verdadera invasión que teme Morena y, por supuesto, no hablamos de Estados Unidos, sino de los votos masivos que la sociedad de Torreón dio en contra del partido oficial para renovar el Congreso Local. Carro completo se llevó el Partido Revolucionario Institucional (PRI), ganador en los 16 distritos.

Los grandes aciertos para conservar la hegemonía del PRI, aseguran, fueron la seguridad y el impulso a la economía; y es que la sociedad lagunera ha puesto una barrera y no ha permitido que llegue de ninguna manera Morena con sus "otros datos" o con su falsa retórica de que "primero los pobres".

Esas fueron las únicas elecciones que habrá en este año y, para ser sinceros, yo creo que ni ellos mismos se esperaban tal “goliza”. Para muchos, este fue el preámbulo de lo que se vendrá en 2027, donde los mexicanos elegiremos a diputados, gobernadores, presidentes municipales y otros cargos.

¿Pero por qué el resultado? Aunque es obvio, hay muchos que se niegan a ver la realidad. La informalidad está desbordada: 32.6 millones de mexicanos están laborando sin seguridad social ni prestaciones. El crecimiento que tendremos este año no llega ni al punto; con un poco de suerte llegamos al 0.8 por ciento. Por otro lado, para nadie es novedad que nos están llevando a vivir en pobreza laboral con tantas reformas contra la clase trabajadora.

Hay algo que ya no se puede ocultar en México, y son los altos niveles de inflación en los que han obligado a sobrevivir a los mexicanos. Sin embargo, la reacción del pueblo no solo está en Torreón, sino en otros estados como en Zacatecas, donde la semana pasada bastó una lluvia para abandonar la plaza pública donde se proyectaba el segundo informe de la presidenta Sheinbaum.

Morena está envuelta en corrupción, en malos manejos. Se dijo desde un principio: sumaron y le dieron juego a perfiles sumamente bajos, relacionados con fraudes y desvío de dinero. Sin embargo, estamos viendo cómo la herencia de López Obrador está siendo cobrada por la presidenta, quien está registrando una fuerte caída en su popularidad y aceptación, la más grave de todo su mandato.

Y a pesar de que llevan mínimo dos sexenios en campaña continua, no les está alcanzando. Han cambiado de presidente de partido en varias ocasiones y algo no está cuajando. ¿Cuántas marchas en supuesta defensa a la soberanía nos tocará ver? ¿Cuántas asambleas públicas? ¿Cuántas votaciones con su famosa y amañada votación a mano alzada? Los mexicanos debemos estar alertas, ya que los Morenos no permitirán que les quiten el poder; hay muchas cosas en juego, mucha impunidad de por medio.

La lección de Torreón es clara: el aparato del Estado no es invencible cuando la ciudadanía decide castigar los malos resultados en las urnas. La verdadera soberanía reside en el voto, y el camino hacia el 2027 ya ha comenzado a trazarse.