La ruindad de la sirvienta de palacio

“Hay pocas cosas más repugnantes que la obediencia ciega ”

Patrick Rothfuss

Rubén Rocha Moya embajador plenipotenciario ante el gobierno del cártel de los “Chapitos” y enlace directo con el perturbado de Palenque, el exgobernador de Sinaloa apareció bailando en algún lugar de Baridaguato, Sin., mientras Ernesto Ruffo Appel uno de los más pulcros políticos de oposición padece el terror recluido en penal de La Palma.

El arresto del exgobernador de Baja california y su envío al penal de alta seguridad de La Palma, donde se encuentran recluidos los más peligrosos criminales en su mayoría ligados a los gobierno de Morena, es un claro mensaje a ciudadanos y adversarios políticos.

Que les sirva de ejemplo lo que le pasó a un político de la oposición, lo mismo les pasará aquellos que estén en contra de este gobierno.

Este es el explícito mensaje ante el desmoronamiento del proyecto de narcogobierno, que hoy se ha convertido en icono de la llamada cuarta transformación; no hay entidad federativa en la que gobierne Morena y partidos aliados, sin la participación del narcoterrorismo, así como  mandatarios y alcaldes que se encuentren en lista de espera de la Agencia Antidrogas del gobierno de Estados Unidos, la DEA.

La sirvienta de palacio no solo encubre a Rocha Moya, también a ella misma, convertida en cómplice e interlocutora a través de Rocha Moya con el Cártel de los “Chapitos”, y de hampones como Adán Augusto López Hernández, el “hermano” de Obrador, y su Cártel de la “Barredora”; de Ricardo Monreal mejor ni hablar, la tiene agarrada donde más le duele- Omar García Harfuch- y a su merced en la Cámara de Diputados.

Se equivocaron la sirvienta y su amo, enviando a la cárcel a un respetado Ernesto Rufo, incluso, también por legisladores de Morena. Esta es una declaración de guerra en contra de quienes pensamos diferente y criticamos con razón su voracidad, corrupción y desparpajo para ostentar el botín y las cuantiosas fortunas que la delincuencia les ha proporcionado, como parte de su participación en el narcotráfico y huachicol fiscal. 

La estupidez no les permite ver más allá de su nariz, la gente, sin importar su condición social, reclaman y han demostrado su hartazgo, su desprecio por el monumental engaño de que han sido víctimas millones de ciudadanos a través de la demagogia; cientos miles de mexicanos han perdido la vida por falta de medicamentos, de un sistema de salud y a manos de los sicarios del narcoterrorismo. 

Cada mañana estoy así… de mandarlos a chingar a su madre, pero me acuerdo que no tienen, y se me pasa…