Narcomorena

“Asesinan el pasado, presente y futuro ”

El Barrio

Un demente de fácil palabra engatusó a 30 millones de mexicanos, asegurando sería el “mesías” que llegaría a salvar a México. Lo que nunca les dijo, fue, que su ancestral pobreza y resentimiento social se curaría entregando las vidas de cientos de miles de ciudadanos, a cambio de millones de dólares.

El narcogobierno nos recuerda al terrorista colombiano Pablo Escobar Gaviria, por allá finales de los 70´, que para conseguir dinero, y poder ordenaba asesinar a cualquiera que se interpusiera en su camino delincuencial. En los hechos, Escobar Gaviria resultó un niño de párvulos en comparación al Narcogobierno, que supera por mucho en el número de desapariciones, homicidios, terror y narcotráfico.

El asesinatos de más medio millón de ciudadanos a partir del narcogobierno, y una cifra similar de “desaparecidos”, delito de lesa humanidad, asesinatos que en su momento festejaron y siguen festejando los seguidores de su secta “es un honor estar con Obrador”, hasta que les alcance la muerte sicaria.

“¡Está loco! Sufre desmedidos sueños de grandeza. Quiere llegar a ser un moderno Julio César o Nerón”, explicó Monsiváis en una entrevista que le hicieron para El Universal, después de 9 meses que el intelectual le dio asilo a López Obrador en su casa, que según la entrevista pasaron “deliciosas y divertidas noches”. 

La profecía de Monsivais se cumplió.

Mientras los miembros de la secta obradorista disfruten de las mieles del poder, seguirán defendiéndolo a ultranza, sin importar que haya destruido las instituciones, el Poder Judicial, que haya convertido la Suprema Corte de Justicia en una carpa de tragicomedia, incluso, cuando algún miembro de su familia haya sido asesinado por ajustes de cuentas del narcogobierno.

Por donde pasa Narcomorena, va dejando tras de si el hedor de la muerte, dando paso a la impunidad a terroristas, a narcopolíticos que mandan asesinar a sus adversarios políticos, periodistas, incluso familiares, y todos aquellos que pongan en peligro su vida de multimillonarios y la pérdida del poder. El común denominador de esta horda de narcopolíticos, fue su crianza en la pobreza familiar, y un gran resentimiento social.

Estimado lector usted tiene la última palabra…