Curules a la brava: el truco de Morena para no soltar el hueso

“Cuando pierden arrebatan ”

Refrán popular

Por Carlos Pavón Campos.- Ni «primero los pobres», ni somos Dinamarca y tampoco acabaron —ni de chiste— con la corrupción. Esas son solo algunas de las pifias de la llamada 4T. Aun así, este grupo político insiste, tal como se advirtió desde un principio, en apoderarse no solo del poder, sino del país entero.

​Hacen lo que quieren y acomodan las leyes a su antojo. ¿O acaso ya no nos acordamos de la extinción de los organismos autónomos? En total borraron del mapa a 7 entes de contrapeso —entre ellos el INAI, la COFECE, el IFT y el CONEVAL— para concentrar la transparencia y la regulación directamente en el Ejecutivo.

El control del Estado ya no es una advertencia: es una realidad cotidiana, aunque desde el púlpito oficial lo quieran negar.

Y como si fuera poco, el «regalito» más reciente lo acabamos de recibir las y los zacatecanos: una reforma electoral aprobada al vapor que parte en dos la fórmula de las 12 diputaciones plurinominales (con la famosa «Lista B» de los segundos lugares) para intentar asegurar una sobrerrepresentación que no siempre consiguen de forma directa. Un modelo que ya fracturó hasta a sus propios aliados y que busca blindar el control del Congreso local.

​Hay que decirlo con claridad: las y los legisladores oficialistas no levantaron la voz para exigir que regresara el Fondo Minero a nuestras comunidades; no se sumaron al reclamo de las familias mineras por el hospital del IMSS que tanta falta nos hace; tampoco dijeron nada frente al tope a las utilidades. Pero bastó una sola orden para que corrieran a sesionar en domingo y cambiaran la ley a modo para agandallarse las curules.

​Sabíamos que no defenderían a las y los zacatecanos; sabíamos que serían una decepción. Lo que pocos imaginaban era este nivel de entreguismo ciego y descarado.

​La ciudadanía —y no solo en Zacatecas, sino en todo el país— tiene que exigir un golpe de timón. A este barco lo están hundiendo a la vista de todos, y en la lógica del poder centralizado, los únicos salvavidas estarán reservados para quienes operen incondicionalmente a favor del régimen y no en pro de las mayorías, así como está pasando con las diputaciones en Zacatecas.