Los mexicanos no nos curamos con espectaculares

“Si no inviertes en salud, estás invirtiendo en enfermedad ”

Gro Harlem Brundtland

Por Carlos Pavón Campos.- ¿Por qué vemos por todos lados, sobre todo a legisladores, presumiendo cifras de inversión? Que sí en carreteras, que sí en educación, que sí en infraestructura. Y párenle de contar. Grandes números, cantidades que hasta cuesta trabajo leer y, por supuesto, dimensionar. Pero cuando toca explicar por qué una familia tiene que pagar de su bolsillo los medicamentos que debería recibir, ahí mudos se quedan y echan la culpa al pasado.

No se han dado cuenta de que lo que estamos viviendo los mexicanos es el presente y es responsabilidad de su administración. ¿Pero por qué lo hacen, por qué hablar de grandes cifras? ¿Porque son fieles creyentes de la transparencia? No creo. Más bien, cuando empiezan a buscar cuál será el próximo hueso que les toque, les urge convencer a la ciudadanía de que todo está bien.

Cada informe parece convertirse en propaganda anticipada, y cada peso del presupuesto lo presumen como si fuese mérito personal. Se les olvida que ese dinero no sale de sus bolsillos: sale de los nuestros.

Nos podrán dar cifras impresionantes, pero de poco sirven si los resultados no llegan a la vida diaria. Señores aspirantes a candidatos: millones de mexicanos vivimos de un sueldo modesto que repartimos entre comida, transporte, vivienda, escuela y salud. No contamos el dinero en los cientos de miles que ustedes acostumbran cobrar ni en los millones que les gusta presumir.

Y si vamos a hablar de números, hablemos de todos. El Fondo Monetario Internacional prevé que México crezca apenas 1.5% este año y que la inversión aumente solamente 0.3%, después de haber caído 6.3% en 2025. Entonces, ¿dónde está esa bonanza que quieren vendernos? Una cosa es anunciar inversiones y otra conseguir que se realicen, generen empleos y mejoren los ingresos de las familias.

También podrán presumir que la inflación está más controlada. En septiembre fue de 3.45% anual. Pero eso no quiere decir que los precios no suban mes con mes. Eso lo entiende perfectamente quien llega al mercado con el dinero contado.

Y en salud, las cuentas merecen una explicación mucho más seria. Según el INEGI, en 2024 había 44.5 millones de personas con carencia por acceso a servicios de salud. ¿También van a poner ese dato en sus espectaculares? ¿O solamente difunden los números que les sirven para promocionarse?

Podrán llenar sus discursos de cantidades y confiar en que pocos revisarán las cuentas. Pero hoy, en Zacatecas y en todo México, la ciudadanía tiene derecho a exigir explicaciones: cuánto se anunció, cuánto se gastó, qué se terminó y a quién le está sirviendo.

Presumir dinero público es fácil. Responder por sus resultados es la obligación que muchos prefieren esquivar. Antes de pedir el siguiente cargo, den cuentas del que ya tienen. Porque las familias no comen anuncios, los enfermos no se curan con discursos y el dinero del pueblo no es una escalera para sus ambiciones.